GUÍA DE METODOLOGÍA
Preguntas y objetivos.
Estos elementos deben funcionar como una misma ruta: la pregunta indica qué quieres conocer; los objetivos muestran cómo lo abordarás.
Empieza por la pregunta principal
Formula una pregunta concreta, relacionada con el problema y posible de responder mediante investigación. Debe incluir los elementos que necesitas examinar, sin confundirse con una recomendación o con una afirmación.
Redacta el objetivo general
Convierte la intención de la pregunta en una acción de investigación. Usa un verbo acorde al alcance: describir, analizar, comparar, identificar, determinar o comprender. El objetivo general debe abarcar el resultado central que esperas alcanzar con el estudio.
Organiza los objetivos específicos
Descompón el camino en pasos lógicos: caracterizar el contexto, revisar relaciones, identificar factores o interpretar hallazgos. Cada objetivo específico debe aportar directamente al general y ser verificable con tus técnicas e instrumentos.
Revisa la coherencia
Coloca en una misma tabla el problema, pregunta, objetivo general, objetivos específicos y variables o categorías. Si un elemento aparece en uno y no en los demás, ajusta el diseño antes de avanzar a la recolección de datos.
Pregunta: “¿Qué relación existe entre X e Y en Z?” Objetivo general: “Analizar la relación entre X e Y en Z.” Los objetivos específicos definen qué aspectos de X e Y se describirán y cómo se examinará esa relación.